La soja comienza su campaña en la región núcleo con más hectáreas en los planes y estrategias orientadas a anticiparse a los excedentes hídricos que proyecta el fenómeno de El Niño. La primera estimación de siembra marca 4,5 millones de hectáreas, un 2 % más que en la campaña anterior, aunque por debajo del promedio de los últimos 15 años, que se ubica en 5,2 millones de hectáreas. La suba responde a pequeños cambios que favorecen a la oleaginosa por sobre cultivos más sensibles al agua, como el girasol, o que están en retirada en la región, como el maní y el sorgo.
Soja táctica: cinco ajustes para ganarle al Niño
La siembra arrancará en los próximos días con un objetivo claro: minimizar problemas en la implantación y maximizar los kilos por lote. Para eso, los productores y técnicos de la región están definiendo una serie de ajustes.
El primero es adelantar las fechas de siembra. En lugar del inicio habitual posterior al 20 de octubre, la intención es arrancar a partir del 15, con un adelantamiento de entre cuatro y siete días. El objetivo es maximizar rendimientos, optimizar la logística y reducir el riesgo de problemas de implantación ante las lluvias que se esperan en la segunda quincena de octubre, cuando se prevé que el ingreso de humedad desde el norte se intensifique al retirarse el frente frío que lo viene conteniendo.
El segundo ajuste apunta a aumentar la densidad de siembra. En varias zonas se planea incrementar la cantidad de semillas por metro cuadrado y achicar la distancia entre surcos, con el objetivo de asegurar los nacimientos ante eventuales excesos de lluvia.
El control de malezas es el tercer eje. En Bigand señalan que la fecha de implantación de cada lote quedará definida una vez que se logre un adecuado control previo, con especial atención a las malezas problemáticas y la búsqueda de las combinaciones de herbicidas más eficaces para cada caso.
El cuarto ajuste es la diferenciación por ambiente: variedades de mayor potencial para los mejores lotes y materiales más estables para los de menor productividad. También se espera un incremento en el uso de semilla fiscalizada, estimado en cerca del 50 % de la superficie, en reemplazo de semilla propia.
El quinto cambio es la apuesta por ciclos más cortos. En zonas donde predominan los grupos IV largos se espera que aumente la participación de grupos IV cortos y III largos, para aprovechar mejor la ventana de siembra en un escenario de mayores lluvias.
Trigo: mejora la condición pero la fusariosis pone en alerta
Las lluvias de esta semana, más dispersas y moderadas que las de la semana anterior, sumaron 7 mm como promedio de las 36 estaciones de la red GEA/BCR. El efecto sobre el trigo fue positivo: el porcentaje de cuadros en condición excelente o muy buena subió del 62 al 70 %. Los cuadros regulares cayeron al 2 % del área y los buenos representan el 28 %.
En Pergamino, donde hace dos semanas se observaban amarillamientos, bacteriosis, mancha amarilla y daños por heladas, los técnicos destacan que “la situación mejoró notablemente”. En Corral de Bustos resumen: “la siembra temprana se ve muy bien de espigas.”
La atención está puesta ahora en el seguimiento sanitario. En Carlos Pellegrini comenzó a detectarse mancha amarilla y roya, aunque sin incidencia generalizada. En Bigand predomina la mancha amarilla con baja presencia de roya anaranjada. En General Villegas y Piedritas las aplicaciones de fungicidas están en marcha y se registra presencia importante de roya en algunos lotes.
El temor central del sector es la fusariosis. El 15 % del trigo de la región ya transita la floración, la etapa de mayor susceptibilidad a esta enfermedad. El 50 % está en espigazón, el 20 % en espiga embuchada, el 15 % en hoja bandera y el 2 % restante en encañazón. Por el momento, las temperaturas frescas limitan las condiciones predisponentes: la fusariosis requiere períodos húmedos y temperaturas elevadas para desarrollarse. En Pergamino señalan que los suelos presentan buen drenaje y que las temperaturas bajas alejan el riesgo por ahora. Sin embargo, si en la segunda quincena se retira la circulación de aire frío, el escenario podría cambiar y los monitoreos se intensificarían.
Maíz temprano: a un paso de cerrar la siembra
Resta por implantar apenas el 2% del área intencionada, concentrado en el noroeste bonaerense. En General Villegas las demoras responden a falta de humedad previa a las últimas lluvias y a las dificultades para encontrar ventanas de trabajo tras las precipitaciones. La implantación de las 2,3 millones de hectáreas se completaría a tiempo para evitar que el período crítico del cultivo coincida con la primera quincena de enero.
En cuanto a la condición de los lotes ya implantados, las bajas temperaturas y la escasa radiación solar están ralentizando el crecimiento y afectando la coloración de las plantas. En Corral de Bustos describen un aspecto pálido aunque con condición general muy buena. En General Villegas lo atribuyen al frío y la falta de sol de los últimos días.
15 de Octubre de 2026 | Bolsa de Comercio de Rosario | Argentina www.bcr.com.ar
